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La situación que vive el #Líbano ante la crisis de #refugiados en Onda Cero y Canal24h-TVE

Martes, 17 mayo, 2016

Manos Unidas ha visitado recientemente el Líbano y ha podido comprobar en persona, cuál es la situación que se vive en este país de Oriente Medio, que acoge a más de un millón y medio de refugiados de Siria y otros 400.000 palestinos y cuáles son las consecuencias que esta convivencia tiene, tanto para los refugiados como para los libaneses. Es como si en España tuviéramos 15 millones de refugiados.

El Líbano es un rincón estratégico de Oriente Medio marcado históricamente por fuertes contrastes y divisiones, con 18 confesiones religiosas reconocidas conviviendo en un difícil equilibrio y con las heridas de una guerra civil que duró 15 años todavía muy presente.

Una de las personas que viajó a Líbano es nuestra compañera África Marcitllach, Coordinadora de proyectos de Manos Unidas en Oriente Medio que ha podido contar lo que vió y vivió en Onda Cero "Julia en la Onda" dentro de su espacio "Historias de vida" y también en el espacio "La tarde en 24 horas" del Canal 24 Horas de TVE (a partir del minuto 52:36 hasta el final).

 

LA FALTA DE ESPERANZA DE YOLANDA Y SUS DOS HIJAS- "HISTORIAS DE VIDA" EN JULIA EN LA ONDA (ONDA CERO)

Clase media, personas que podíamos ser cualquiera de nosotros… Así definen los representantes de las ONG que trabajan con los refugiados, a muchas de las personas que lo han perdido todo en la guerra. Son historias a las que nos hemos comprometido a ponerle rostro, nombre y circunstancia de vida, como la que nos explica hoy África Marcitlach, coordinadora para Oriente Medio de Manos Unidas.

ESCUHA aquí el testimonio de África Marcitllach, en ONDA CERO  que te dejamos también por escrito:

En el Líbano en la actualidad hay 1,5 de refugiados de los poco más de 4,5 millones de habitantes. Es como si en España hubiera 15 millones de refugiados.

Dos personas del Departamento de Asia de Manos Unidas acabamos de estar allí y hemos podido comprobar que es un milagro que el conflicto sirio no haya invadido sus fronteras.

Durante nuestra visita pudimos conocer a Yolanda, refugiada procedente de Aleppo que vive en Beirut desde hace tres años. 57 años, casada, con dos hijas, sus yernos nos dicen que “no están” lo que quiere decir que o bien se han quedado luchando o sencillamente han muerto en el conflicto, también tienen una nieta. El marido en el hospital con un infarto cerebral. En Aleppo tenían una floristería. Pertenecían a la clase media. Lo perdieron todo. Está desesperada. Nos dice que es muy difícil reinventarse y salir adelante a cierta edad, en otro país y después de haberlo perdido todo. Trabaja limpiando una tienda de alimentación y de todas las ayudas que puede acceder de todos los organismos públicos. Lo que más nos impresiona en este y otros casos es la falta de esperanza.


LEE EL TESTIMONIO DE ÁFRICA MARCITLACH, CON MÁS DETALLES

Dos personas del Departamento de Asia acabamos de estar allí y hemos podido comprobar que es un milagro que el conflicto sirio no haya invadido sus fronteras. Hay que tener en cuenta que tres cuartas partes del país tienen frontera con Siria y el resto con Israel, país con el que siguen estando oficialmente en guerra.

Así, en la actualidad el estado, con un vacío de poder desde hace dos años, no tiene capacidad de gestionar la situación actual en temas básicos. Como ejemplo comentar que la gestión de basuras se ha convertido en un problema nacional: no hay infraestructuras que puedan absorber la gestión de basuras de 1,5 millones de personas más.

También las tensiones se producen por la discriminación de las ayudas a los libaneses o los refugiados. Así, vimos en varios centros sanitarios, una consulta cualquiera le cuesta a un libanés 10US$ mientras que a un refugiado le cuesta solo 2US$ ya que el resto lo cubren agencias internacionales.

En uno de ellos conocimos a Yolanda, refugiada siria de Aleppo que vivía en Beirut desde hace tres años. 57 años, casada, con dos hijas, sin yernos que nos dicen luego “se quedaron o sencillamente murieron en Siria, nunca dicen dónde están”, y una nieta. El marido en el hospital con un infarto cerebral. En Aleppo tenían una floristería. Está desesperada. Nos dice que es muy difícil reinventarse y salir adelante a cierta edad, en otro país y después de haberlo perdido todo. Lo que más nos impresiona en este y otros casos es la falta de esperanza.

También conocimos a KERVORK (Jorge en armenio), libanés. Tiene tres hijas, una de ellas con hidrocefalia y dos diabéticas. Nos dice que desde 2012 y, de forma dramática, desde hace dos años, tiene serios problemas para poder acceder a los medicamentos necesarios para sus hijas, está también desesperado. Es una cuestión vital. Tampoco ve solución a la situación actual.

En Manos Unidas tenemos claro que nuestros proyectos tienen que beneficiar a ambas comunidades.



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